Caballo invertido por un Hackamore convencional.

Mismo caballo con un Hackamore Barba.
HACKAMORE.  La embocadura conocida como “hackamore”, se refiere a aquel tipo que no introduce ningún elemento en la boca del caballo sino que actúa directamente sobre las diferentes partes de su cabeza: nuca, barbada y nariz. Este modelo de hackamore en concreto, destaca entre otras características por la diferente distribución de la presión, ya que presiona en la nuca y nariz y utiliza la zona de la barbada como zona de apoyo, lo que hace que la cabeza del caballo vaya hacia la vertical cada vez que este actúa, en lugar de hacia arriba creando un funcionamiento único que lo hace ideal para:

     1- Desbravar potros. Pues permite adiestrarlos y enseñarles el funcionamiento de las riendas pero manteniendo la boca totalmente fresca pues en ningún momento la toca.
     La peculiar distribución de la presión de este modelo provoca además que el caballo trabaje acercando su perfil a la vertical en vez de hacer que eche la cara arriba como provocan la mayoría, creando un buen hábito en los potros que conservará mejor su musculatura dorsal, estructura general y en consecuencia su carácter.

     2- Caballos de cualquier disciplina para no dejar de montarlos y entrenarlos mientras se le puede dar un descanso en la boca si ha habido problemas o lesiones de algún tipo.

     3- Caballos de paseo o trabajo. Está también especialmente indicado para aquellos caballos que no necesiten un grado milimétrico de doma pero que pasan muchas horas bajo la montura como los caballos de paseo o de trabajo, pues además de permitir un manejo seguro y preciso del animal también permite que puedan comer y beber con toda libertad.

     4- Resabios. Este modelo de hackamore puede además ayudar a CORREGIR LOS MALOS HÁBITOS adquiridos por algunos caballos de colocarse en posturas incorrectas y dolorosas procedentes de molestias en el dorso, la boca u otras partes, aunque antes de utilizar este instrumento deberemos BUSCAR LA CAUSA DE LAS MOLESTIAS.

     Otras ventajas:
     Otra gran ventaja es que si tiramos de una rienda hacia un lado no es la pierna de este lado la que “tira” sino que es la contraria la que “empuja” la cara del caballo hacia donde queremos que se incurve.
     Las piernas funcionan totalmente de forma independiente y carecen de mecanismos extraños que puedan lastimar la cara del animal. Es esta misma sencillez la que permite que este modelo se adapte anatómicamente a cualquier caballo sea cual sea la forma y tamaño de su cara, carnosa, larga, ancha, etc.

     Colocación:
     La muserola ha de ir colocada entre tres y cinco dedos (dependiendo del tamaño del caballo) por encima de la punta superior de los ollares. Más arriba perdería eficacia y más abajo presionaría la nariz del caballo cerrando la vía respiratoria e incomodando al animal. Para su justa colocación montaremos y ajustaremos la tijerilla que va desde la nariz hasta la correa de la cabezada que pasa por la nuca, dejando el flequillo en medio de la “Y”. La muserola debe de ir colocada de forma que quede sensiblemente floja, creando las palas un ángulo de contacto de unos 45º sobre la línea (nuca-boca) que describe la cabezada.
     Opcionalmente podremos colocar fundas de borrego en la muserola o en la barbada en casos de caballos extremadamente sensibles (aunque antes que la dureza de los instrumentos, miraremos la de nuestras manos), o correas mas estrechas (en barbada o nariz) en casos de caballos que se apoyan y tiran demasiado, (siempre como medida de refuerzo cuando la media parada en las riendas no sea suficiente).
     La cuerda de algodón que une las dos piernas en las anillas de las riendas, puede ser colocada mas arriba (en los agujeros situados en mitad de la pierna) con caballos que jueguen con ella o la muerdan.

     Mantenimiento:
     Como cualquier guarnición este hackamore ha de tener un mínimo de cuidado sobre todo en las partes de cuero que con el tiempo se pueden ablandar y deformar restando eficacia al funcionamiento. Prestaremos atención a la correa que mantiene unidas las dos piernas en las anillas de las riendas; si algún caballo la muerde o rompe, la reemplazaremos por otra similar (nunca nada rígido ni metálico).

     Modo de empleo en la parada:
     Un hackamore, igual que un freno o un filete, no es para parar al caballo si nuestro cuerpo entero no acompaña la acción; para parar al caballo haremos conjuntamente:
     a- utilizar la voz "oh".
     b- movimiento de hombros hacia atrás y talones abajo.
     c- bloqueo de las riendas.
     Bloquear las riendas no es otra cosa que cerrar la mano y detener su avance en el espacio mientras el caballo (en décimas de segundo) continúa bajo nosotros dejando que su nariz choque contra la muserola pero sin tirar hacia atrás de ella. Sabremos que hemos hecho esto bien porque el caballo suele dar un paso atrás como rebotando cuando nota el bloqueo.

     Las primeras veces que se utilice este hackamore, se debe inspeccionar la cara del caballo al finalizar el trabajo en busca de posibles lesiones o heridas debidas a una mala colocación, defecto u otras causas.

    Éste Hackamore se fabrica en dos versiones en cuanto al estilo, una en estilo vaquero y otra en estilo ingles-western.


BARBA HACHAMORE
Modelo patentado en 2003.
Mas información en el teléfono: 670 720 538
www.fincaelcaminoreal.com
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